“Quiero que la acuarela se ponga de moda”

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LLP: Haciendo una revisión de tu trayectoria, uno ve que desde muy joven te desempeñaste como docente, y que siempre que hablás de tu trabajo como pintor, referís a tu experiencia en la enseñanza.

VM: Es que en realidad la actitud docente me alimenta muchísimo el trabajo artístico. Creo que puedo decir soy artista a partir de mi trabajo docente, antes podía decir que era un ilustrador. Darme el permiso para habitar el arte apareció a partir de poder compartirlo. Quiero que todos puedan ver que esto es mucho más fácil de lo que parece, al punto de que, con buenos materiales, la acuarela es casi un trabajo de autodidacta. Es un trabajo que se conoce más desde un lugar háptico, desde un lugar kinestésico. La mano aprende y no necesitas tanto el intelecto. Creo que es un rol social muy importante el ser docente.

Darme el permiso para habitar el arte apareció a partir de poder compartirlo


LLP: Entonces, ese aspecto de tu trabajo también es una toma de posición, de cumplimiento de un rol social...

merch02VM: Si… y sobre todo el artista docente, el que habilita al otro a ser artista. Si solo seduzco con mi imagen estoy haciendo un trabajo narcisista. En cambio, es distintos si vos decís “qué lindo lo que hacés” y yo te digo “vos también lo podés hacer”, y te doy mi palabra de que lo podés hacer. Cuando viene alguien y me dice “quiero pintar como vos” o “quiero pintar como tal”, yo le digo “maravilloso, no te preocupes que con constancia llegás”. Pero además mi trabajo docente nunca va a ser bajar línea sobre cómo se hace, mi trabajo docente bien entendido es -y esto es fundamental- que el alumno aprenda a creer en lo que está haciendo, porque yo ya creo en esa capacidad. Esto es fundamental. Todos traemos un conocimiento y lo compartimos


LLP: ¿Cómo trabajás en las clases?

VM: Se trata de invocar dos imágenes. Te doy un ejemplo: doy clases en un geriátrico, y a veces los viejitos me dicen “yo no sé hacer esto”. Les digo, “no te preocupes, solo te pido que pintes, no importa qué”. Con que apoyen el pincel en el papel ya me alcanza, y entonces a partir de ahí activan y después de ahí te puedo asegurar que te dicen “mirá que lindo que está quedando”, u otros le dicen “che, qué bueno eso”, y se ponen como locos, imagínate. Ahí, como docente, uno invoca esa imagen en la que alguna vez te imaginaste pintando una acuarela, una imagen furtiva, como una añoranza de ese placer que te iba a generar estar pintando, y no pensar tanto en el resultado, sino más bien en el proceso. Y la otra actividad que hay que invocar es la del niño. A mi sobrina le abro una caja con un motón de colores de acuarelas, pinceles, y nunca me va a preguntar cómo se usa, jamás. Ni ella ni ningún nene. Agarra el pincel y se pone a laburar, y se equivocan y se manchan, y por ahí rompen el pincel. Prefiero eso a que me digan “no sé hacer nada”. Por supuesto nadie dice que sea fácil pintar, lo que digo es que se pongan a hacerlo.


LLP: Por lo que decís, es como si el quehacer artístico permitiera recuperar algo.

VM: Sí, uno se empieza a dar todos los permisos posibles. Es hacer, no importa que, después vemos cómo. Después empezamos a hilvanar, vemos que haya diálogo morfológico, dialogo con el afuera, cómo generar profundidad. Primero tiene que aparecer la pregunta para que te pueda dar una respuesta. El ser humano es artista, nosotros tenemos capacidad para hacer música, por lo menos percutida. Tenemos capacidad para actuar, de hecho actuamos todo el tiempo. Y para pintar, dibujar, para hacer cine… para todas las artes. Después hay una cuestión que tiene que ver con un mercado que cobra un derecho de piso, con determinadas coyunturas económicas, con el interés del galerista, del negocio, del establishment.


LLP: ¿Necesita ser defendida la acuarela?

VM: En este momento todavía sí.


LLP: ¿Por qué?

VM: No necesita ser defendida si uno muestra algunos trabajos, como el de Xul Solar, nadie duda de que eso es precioso, en todo punto. Pero si se cree que esas son como situaciones particulares, como individualidades, entonces no, eso no es la acuarela. Falta actitud profesional en el mismo el comerciante que te vende el material para pintar, las acuarelas, el papel. Hay muy pocos docentes de acuarela, y sobre todo de acuarela contemporánea. De la acuarela tradicional, la del paisaje inglés, hay quizá un poco mas, pero la acuarela que te habilita a trabajar cualquier rango, cualquier carácter ilustrativo, cualquier carácter plástico… Y, hay pocos.


LLP: ¿Qué huellas te gustaría dejar en el mundo? ¿Cuál es tu “ambición”, por así decirlo?

VM: Quiero que la acuarela se ponga de moda, de eso no tengo ninguna duda, que vuelva a estar en primerísimo primer plano. No sé si será en la acuarela argentina, pero por lo menos en la acuarela porteña. Me gustaría llevar adelante una escuela superior de acuarela, porque ahí hay un mercado, una salida laboral, hay un montón de publicaciones que necesitan buenos ilustradores y la acuarela tiene un tremendo carácter expresivo.

 

*Periodista. **Fotoperiodista.

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