1976, la Refundación

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El telón de fondo del proceso que condujo a la dictadura estuvo marcado por una prolongada y sórdida disputa entre dos modelos de país irreconciliables. En la mentalidad enceguecida de quienes planificaron y ejecutaron el golpe estaba la búsqueda de una "solución final" que dirimiera, definitivamente, la contienda. La violencia represiva como instrumento del proyecto cívico-militar que se propuso volver al modelo liberal-conservador y desandar, de un plumazo, el camino transitado por el peronismo y las corrientes que impulsaron la industrialización apoyándose en los trabajadores y el empresariado nacional.


Por Rafael Prieto*

liberacion

 

A medida que se aleja en el tiempo la fecha fatídica de aquel 24 de marzo de 1976, inexorablemente se va ampliando la perspectiva para profundizar, en conexión con la serie sucesiva de acontecimientos que desembocaron en el golpe militar y la instauración de la dictadura, el significado histórico de un proceso que produjo una serie de consecuencias irreversibles que, a poco de escarbar, pueden ser reconocidas aún, casi cuatro décadas después, como marcas indelebles que dejaron sus huellas en los más diversos órdenes de nuestra vida como sociedad.


El abundante material publicado durante los últimos años, escrito desde posiciones ideológicas aún disímiles -y, en no pocos casos, fundamentados en importantes esfuerzos investigativos- dan testimonio de cómo el proceso de la dictadura debe ser analizado desde los ángulos más diversos.

Había que terminar, entonces, con la tarea inconclusa de la Revolución Libertadora y extirpar las semillas de raíz, es decir, refundar la vieja y próspera Argentina del Centenario.

Esta serie de trabajos, considerados en conjunto, aunque sin proponérselo, van tejiendo una trama que permite bocetar la integralidad del "cuadro" representado por la dictadura, tarea que si bien nunca podrá alcanzar su conclusión final, va cobrando una creciente nitidez a medida que se agregan nuevos elementos e informaciones.

Esa representación, sin embargo, todavía necesita traducirse en una síntesis que integre, en un mismo cuadro, al proceso en su totalidad, profundizando en las interrelaciones que articulan cada una de sus dimensiones y le otorgan sentido a su lógica subyacente que, por cierto, excede cualquier enfoque reduccionista.

En la mentalidad enceguecida de quienes planificaron y ejecutaron el golpe de marzo de 1976 estaba la búsqueda de una "solución final" que pusiera término a la prolongada disputa abierta entre las corrientes identificadas con el viejo modelo liberal-conservador frente a  las fuerzas sociales y políticas que irrumpieron con el propósito de desbordar sus límites y transformar la estructura económica y social modelada por el sistema agro-exportador con epicentro en la Pampa Húmeda.