“La política sigue siendo un lugar de desconfianza”

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LLP: Algunos políticos, cuando uno les pide que definan su posicionamiento ideológico, si están a la derecha, a la izquierda, al centro, dicen “eso no se usa más”, como Macri, por ejemplo. ¿Qué pensás de eso? ¿Por qué hoy los referentes políticos buscan definirse lo menos posible, y cómo incide eso en términos de la participación política?

RR: Esa es la postpolítica. La política sigue siendo acá y en muchos lados del mundo un lugar de desconfianza. Pasa en Italia, pasa en muchos países, porque las sociedades no están mirando a la política, no están observando la política. La política es casi como un mal necesario para mucha gente. Hay menos participación, menos inquietud, menos interés... Yo no creo en la inexistencia de las ideologías; sí creo en la crisis de las ideologías, que hoy no tienen la fortaleza que tenían hace 30 o 40 años. Eso explica que puede gobernar en España un partido de derecha y tomar cosas del PSOE, y que pueda gobernar el socialismo y cuando viene la crisis sigan recetas neoliberales. Después la gente no los vota, pero no por una cuestión de identidad ideológica, sino porque la economía anda mal. Entonces votan en contra. Porque si no la gente, con satisfacción, sigue votando lo mismo. Es como votaron acá a Cristina en 2011. No diría todos, por supuesto, pero muchos votantes de Cristina decían “no, yo no me la banco, pero la verdad, gobernar gobierna, la economía anda bien, laburo hay, seguimos con esto”. Casi te diría que era un voto conservador. El sector del kirchnerismo duro se planteó entonces “vamos con la profundización”, sin aclarar mucho que quería decir. Entonces, en 2011 se pone el cepo cambiario, y de algún modo la clase media empieza a sentirse atacada.
Entonces, lo que quiero decirte, es que hay una parte de la realidad y de las hegemonías actuales en el mundo que parecerían darle la razón a Macri, aunque nosotros pensamos que no la tiene. Se empiezan a licuar las ideologías, como dice [Zygmunt] Bauman. Entonces ya la hegemonía no tiene con quién pelear. Pelea con los musulmanes, pelea en Medio Oriente, pero no tiene la gran pelea con algo que lo viene a sustituir. Eso que plantea Macri es lo que se llama la postpolítica.

Pienso en lo que fue en su momento la transversalidad de Néstor Kirchner, en desarrollarla en el plano de las instituciones y poder tener una relación de acuerdos sobre cuestiones estratégicos. El kirchnerismo no lo hizo, jugó solo el partido. Lo jugó bien, porque lleva tres gobierno, eso es un resultado. Pero lo jugó solo, y en política hay que hacer política con los otros, aunque ese otro no nos guste.


LLP: Hay una hipótesis que sostiene Natanson en “¿Por qué los jóvenes están volviendo a la política?”. Dice que el kirchnerismo logra atraer a los jóvenes y hacerlos participar en una forma distinta a lo que se da en otros países porque el kirchnerismo representa el antipoder.  ¿Cuán de acuerdo estás con eso?

RR: La única aclaración que haría es que acá también tendríamos que ser muy cuidadosos con las palabras y muy precisos. El kirchnerismo ha involucrado a un sector de la juventud, y sobre todo en las grandes ciudades, no a toda la juventud. La mayoría de la juventud permanece ajena a todo eso. El kirchnerismo es muy interesante, es un fenómeno urbano, de clase media. Entonces, interesó mucho a los jóvenes de clase media. Yo no podría decir “la clase trabajadora argentina es kirchnerista”, en primer lugar porque no lo sé. Es un fenómeno de clase media, involucró a jóvenes de clase media como en su momento lo hizo, cuando volvió la democracia, el radicalismo. Acá involucró a jóvenes de clase media de las grandes ciudades, Buenos Aires, La Plata, Rosario, Córdoba, Mendoza… Cuando nos vamos al interior del país, ahí empieza a disminuir. La presencia de La Cámpora en el interior del país es muy escasa. Más bien se produce en centros urbanos grandes.  Es cierto que involucró a la juventud, y sobro todo fue extraordinario el fenómeno posterior al fallecimiento de Néstor. El tema es lo que decíamos antes: ahora hay que mantener esa participación. Creo que hay muchos jóvenes que militan y que van a seguir haciéndolo. De eso no tengo dudas y eso le va a dar continuidad al kirchnerismo, manteniendo sobre todo como referente a Cristina.


LLP: Cuando hablamos de participación, ¿de qué participación tendríamos que hablar para considerar que eso puede ser un factor de cambio o de incidencia en la vida política? Porque hay un espectro muy amplio de participación…

RR: El fenómeno de la política, que es el fenómeno del poder, es cómo se hace para lograr el poder. Entonces en una democracia la posibilidad de lograr el poder es a través de un sistema electoral. Eso lleva a la necesidad de construir mayorías. Hay una serie de obstáculos culturales de los cuales ya hablamos. Entonces, el objetivo es construir mayorías, y eso es un drama también. Es el drama de Macri, el drama de Massa, el drama de Cristina… es construir mayorías. Como está cerrado el camino para construir grandes mayorías, grandes movimientos, -y ahí las clases medias, sobre todo en Argentina, tienden a frenar más que a acelerar-, entonces hay que construir mayorías electorales ocasionales o circunstanciales. Y esto hay que hacerlo a través de frentes. El peronismo tiene una larga experiencia en frentes. Mi opinión es que el kirchnerismo se queda sin aliados, los fue echando. Massa, por ejemplo, que fue Jefe de Gabinete. Felipe Solá, que fue Gobernador de Kirchner; Lousteau, que fue Ministro de Economía de Kirchner… Entonces uno se pregunta: ¿qué pasó? También tuvo otros aliados con la famosa transversalidad, como un sector de los radicales… El kirchnerismo fue drenando aliados, cerrándose sobre sí mismo. Entonces, ¿cómo se construye ahora? ¿Cómo se resuelve el tema de la elección del 2015?
Hay una cosa muy importante que dijo Cristina en un acto en la Casa de Gobierno, después de un discurso, a los chicos que estaban allí. Dijo que el peronismo debe repensarse, porque es como el río, si no cambia se pudre”, y después dijo que hay que armar un movimiento nacional y popular. Lo que a mí me sonó es que estaba diciéndole a los chicos es “háganlo ustedes, muchachos, yo ya hice lo que tenía que hacer.”

 

*Periodista. **Fotoperiodista.